miércoles, 25 de junio de 2008

Voy a contarte un secreto

Hola, Gael, soy relojero, y he decidido darte una ventaja en el tiempo, tu me dirás, que deseas, pasado, futuro o te quedas aquí?
Ante la pregunta Gael no sabía que responder, le parecía recordar esa voz, pero donde, en que momento ya la había escuchado, y más aún desmemoriado como pretendía estar ahora, y resuelto, respondió, que quería estar en el futuro; al verse así mismo en el espejo se dio cuenta que era adolescente y que el calendario marcaba un día de otoño, sabía que día era, el que le había cambiado el rumbo a su vida y no entendía que podía hacer en el pasado si lo que había pedido era precisamente lo contrario, que sufrimiento vivir lo mismo, ya llegaba, a su cuarto y otra vez, dejaba una nota sin respuestas y una acción y el ruido sordo del pájaro que corta sus alas y deja de volar, y otra vez, no hizo nada, se quedó inmutado viendo la misma acción repetirse ante sus ojos y reaccionar del mismo modo, y se dijo pero que clase de ventaja es ver lo mismo y no hacer nada? Y cerró los ojos, pensando lo cruel que había sido el relojero al devolverlo precisamente al antónimo de sus deseos, y al abrir los ojos se vio a si mismo unos años más tarde, y viendo ante sus ojos el vacío y la amargura de parte de sus años de universitario, resumía pedacitos de su vida en un abrir y cerrar de ojos, y cada vez que los volvía a abrir instantes de lo que había vivido hasta ahora, su primer amor mal correspondido, el culminar luego con una relación de muchos años, el quedarse hecho añicos, esa vista al puente con la mirada vacía, pero bueno, que clase de ventaja era ver lo peor de su vida cada vez que abría los ojos?
Y así ante el tormento de repetir una y otra vez las peores cosas, decidió cerrar los ojos con la firme determinación de no pensar en el estúpido relojero que lo había metido en esa infame pesadilla…
Al momento de abrirlos otra vez, apareció el dueño del tiempo, Gael indignado le dice, a ver charlatán por qué recuerdo tu voz de no se donde y por qué me mandaste a vivir el pasado una y otra vez, cuando lo que te pedí precisamente fue estar en el futuro, a lo que el relojero le dijo: Gael, aquel otoño detuve mi tiempo porque soy relojero y esa acción que no entendiste hasta ahora, quizás marcó el camino para que seas como eres, además de que sepas que te quise, te regalo no una sino dos ventajas, la primera, solo tu dominas tu propio tiempo, no cuestiones las agujas de los demás y la segunda, ya que sufriste momentáneamente otra vez en tu pasado, desde allí te regalo el futuro el que tienes ahora, recuerda que vives un cuento, al que le pongo de nombre vida, y solo tienes una ventaja en él, que se llama Vivir....


En honor a mi, y a todos los que algunas veces pensamos que no hay ventajas en el cuento llamado Vida

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