martes, 8 de febrero de 2011

A2-43 UCAB

Dicen que la tiza es tan sutíl que en un abrir y cerra de ojos
se disipa entre el aire
Pensaba igual
Hasta que de regreso al lugar de hace diez años
tu obra seguía intacta a cinco metros del suelo
Aún no se como lograste montarte el espectáculo de nubes
Pues fue lo nuestro más efímero que aquel regalo
de blanca cal
Duró tres meses
Y desfiló ante mis ojos un arcoiris, un origami,
el ritmo seco de tus labios sin incitar los míos
Fue y es amistad, pura y simple
Sin embargo, al devolverme a aquel recuerdo
a ese Te Quiero con mi nombre estampado
a esas siglas que cual museo todos ven sin saber de que se trata

Gracias,
por ese regalo
increiblemente
in-mor-tal

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