viernes, 14 de noviembre de 2014

Humedad

Me cala hasta los huesos,
lo que siente mi boca al pensarte,
al evocarte y saber que actualmente estás tan lejos de mi tibieza.
Humedad de esta ciudad que me carcome
frialdad de la almohada que sabe, intuye, reconoce
que no estás
Te dejé a mas de diez mil kilómetros de distancia
y lo peor es que no te enteraste que me fui
Extraño tu mirada distante de profundidad oceánica
tus manos largas, tu cabello desordenado
tu sonrisa pícara, el tono de voz que se elevaba al verme pasar
al sentir mi presencia, aunque rehuyera tu mirada
finalmente tus ojos y los míos hacían grado cero equidistante

Ahora estoy en otro continente, bajo el pseudónimo de emigrante retornada, pues por causas ajenas a mi voluntad, tuve que volver a la tierra que me vio nacer.
El cambio es abrumador, quizás por eso estas líneas distantes.
Un abrazo y gracias a los que siguen leyendo

1 comentario:

  1. Las distancias permiten distinguir las diferencias de hasta lo más básico, el aire. Suerte en el retorno

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