lunes, 6 de junio de 2016

Entre rumbita flamenca, un niño borracho escribió - 01 de octubre

Catalina tenía dos trabajos en ese momento justo, había buscado la forma de entrar en la corriente laboral esperada de cualquiera que sacaba un título, lo normal, lo esperado en ese país tercermundista. Un país con menos de dos dedos de frente, sin memoria y con una cuenta regresiva encima.
Salía de la oficina, daba clases, llegaba al café.
Trataba de disfrazar su despecho con una parranda de perdedores (igual que como ella se sentía).
Sin embargo, era sentarse frente al PC y disparar esa verborrea contenida, esa personalidad incomprendida por la mayoría, ese ser y no ser.
Le gustaba la rumba flamenca, la música española en general, era con lo que había crecido y dado que había encontrado alguien con quién medianamente sentía cierta empatía, se le metió entre ceja y ceja que iba a llamar su atención de una u otra forma.
Esa noche, solamente copió la letra de una canción de Estopa: Tragicomedia.

A lo que el "revolucionario" se cambió el nombre por Niño Borracho respondiendo lo siguiente:

"Flamenco: estilo musical que se ha convertido en la banda sonora de mis peores momentos… como ahora… donde ebrio… trasnochado y solitario, encuentro tras la puerta la nostalgia de un recuerdo… ay mi negra aunque posiblemente nunca leas esto te diré aquí lo que nunca tengo el valor de decirte de frente por el maldito orgullo de no querer ceder ni un ápice (que extraño que en lo único que nos parezcamos sea en lo orgulloso que somos ambos)… sigo irremediable, loca y perdidamente enamorado de ti hasta la esencia mas básica de mi alma… y a ti van estos versos: perdona que no me haga a la idea, de que no estás junto a mi vera, y que solo pienso en ti, ella es tan bonita y tan bella, que entró a mi alma y plantó bandera, tan diferente a las demás, la mujer mas amada de la tierra, la que espero desde el siglo anterior, la chica triste de piel canela, la de fragancia tibia, tibia que ya se marchó, ¿Quién te mandaba aquellas cartitas? ¿Quién te recordaba que eras la mas bonita? aquellas noches de suaves brisa, un beso, una luna, un anillo de plástico símbolo de nuestro amor, ya no se acuerda de aquellas tardes los dos solitos, horas en el parque, que me perdone el Santo Padre, soy un muerto en vida si no tengo su amor, puede que me hayan visto por las noches, como los locos gritar tu nombre, y a veces hasta llorar… 
flamenco: notas musicales como lágrimas con voz… gritos desgarradores para ahogar al dolor... a Karina amante, amada y esposa… si me concedieran un deseo… pediría volver a soñar todo de nuevo… junto a ti"

Obviamente, Catalina lo tomó claramente en tono de advertencia, como esos juegos que vienen con veinte piezas, un tablero, muchas instrucciones y por supuesto las penalizaciones en caso de hacer algo indebido. Lo que Daniel no imaginaba es que ella estaba tan perdida, que le daba exactamente lo mismo su pasado o presente amoroso, solo sentía lástima, cariño, solidaridad.
La respuesta no se hizo esperar:

Hola al público lector, buenas noches, ayer vetada por correcciones técnicas de mi PC..., pensaba escribir sobre mis incidentes de hoy, una crítica a esta bendita ciudad y sus... cajeros, propiciantes de las colas mas absurdas y obstinantes.... pero, leí el comentario de un tal niño borracho (se quien eres),como me caes bien y precisamente porque estás pasando por un mal momento (peor del que yo me pensaba) pues, te digo, mira Niño Borracho, lo único, único irremediable que hay en este mundo es la muerte, pero, como no has tocado totalmente el fondo (porque si lo hubieras hecho, no habrías escrito) te digo, que nunca es tarde para volver a empezar, y si uno debe bajar la cabeza, pues la baja, y se traga el orgullo, por experiencia te digo, que uno no debe permitir que el orgullo y la falta de comunicación tiren por la borda una relación... hay relaciones que terminan por hastío, hay otras que terminan por falta de amor, o cuando se pierde el respeto... pero hay algunas otras, que se pueden salvar... un último intento no debería dañar a nadie (bueno es mi opinión, lo mas seguro es que muchos piensen, que asomada, metiendo la nariz en donde nadie la llamó) pero bueno, te aprecio y lo sabes.

Nuevamente, con cada respuesta, con cada reacción, se adentraba mas y mas en una partida de la que saldría de todo menos triunfante.


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