sábado, 18 de junio de 2016

No es cuestión de movimiento - 13 de noviembre

Ese sábado salieron como cualquier otro desde septiembre, tomaron, bailaron, se rieron, Catalina lo miraba de soslayo.
La intensidad de ese último baile, sus manos se unieron, Daniel tenía un brillo en su mirada, inescrutable, nunca lo había visto así "Conéctate al llegar a tu casa, por favor".
Daba igual que la cabeza le diera vueltas, que tuviera que teclear unas cinco veces la clave para entrar en su chat, no eran ni las siete de la mañana.
- TE NECESITO, ESTOY MAL POR FAVOR VAMOS A VERNOS EN LA AVENIDA, TE ESPERO EN QUINCE MINUTOS
- Pero y cómo voy a salir así, estoy en pijama, iba a dormir
- CATALINA, NUNCA TE HE PEDIDO NADA, POR FAVOR
- Bueno, no se qué sea tan importante, pero espérame allí

Se hizo un moño rápido, unos jeans gastados, camiseta, chaqueta, tenis, las llaves, cartera, cero maquillaje, tenía ojeras por no haber dormido en toda la noche, aún estaba aturdida por la música y los tragos de hacía unas horas.

El encuentro fue épico, en medio de una avenida prácticamente vacía, con los rayos incipientes de la mañana, la esperaba pegado al semáforo, al verla, sus bocas se hicieron una sola, sus manos suavemente acariciaban ese rostro insomne:
- SABÍA QUE VENDRÍAS, GRACIAS POR NO FALLARME, QUIERO QUE LO INTENTEMOS, NO TE PROMETO NADA, VÁMONOS A LAS AFUERAS, TE DESEO

Catalina no sabía que decir, simplemente hizo un gesto afirmativo con su cara, no tenía las cosas muy claras, realmente quería dormir, pero aceptó acompañarlo.
Se fueron cerca de la ciudad, Daniel buscaba un hotelito discreto, Catalina le decía que antes quería desayunar algo.
Un desayuno después, los efectos del alcohol disminuían con el pasar de los minutos.
- ¿SEGURA QUE QUIERES HACERLO?
- Para eso estamos ¿No? Por fin me vas a enseñar qué tanto sabes, yo la verdad quiero aprender
- BUENO, POR AQUÍ NO HAY HOTELES DISPONIBLES, ¿BUSCAMOS UNO EN LA CIUDAD?

Idiotamente, volvía a afirmar
De regreso a la ciudad, se cruzaron con un accidente, dos muertos, el tráfico lento, espeso, como la mente de los dos. Le acariciaba la mano, le susurraba una y otra vez "Lo único que te pido es que no te vayas a enamorar de mi, no me interesa amar a nadie en estos momentos"
Catalina pensaba que Daniel exageraba, le era imposible enamorarse en ese momento, lo único que quería era demostrarle que estaba allí, que sería una buena compañía.
Llegaron a la ciudad
- CATA TENGO SUEÑO, MEJOR CADA QUIEN PARA SU CASA
Ya molesta
- Yo termino siempre lo que empiezo
Se encaminaron a un hotel donde ya había estado con su ex, no podían haber conseguido otro.
Su primera vez hacía años, había sido especial, en un lugar lujoso, con mimos y cariño.
Esta vez lo haría con un hombre diferente, decía así adiós a su pasado de una vez por todas, cobraba sentido la boda cancelada, el compromiso roto, ahora podría iniciar otro camino.
Su cabeza no paraba de pensar en eso una y otra vez.
Se desvistió, era incómodo como la observaba, sin deseo, analizando cada milímetro de su cuerpo, sentía que la comparaba, Catalina no se sacaba de la cabeza que había estado con mujeres mil veces mas experimentadas que ella.
Con quienes había estado antes, la habían hecho sentir en el mismo nivel, con dulzura, con caricias, con el preámbulo esperado, aquí se sentía como en una clase de física cuántica cuando ella apenas empezaba la primaria.
No hubo besos, mucho menos orgasmo, de ninguna de las dos partes.
- CATALINA, TE FALTA DEMASIADO, NO TE SABES MOVER
Ella quería que la tierra la tragara, se sentía como una idiota frente a un ser insensible, por encima le tocaba escuchar:
- AMO A KARINA, PERDÓNAME ¿SEGUIREMOS SIENDO AMIGOS?
La cabeza le daba vueltas, no sabía que decir o sentir, en su cabeza repetía una y otra vez que ese era el peor día de su vida; un par de meses antes, Catalina se sentía fuerte por haber terminado valientemente una relación, y ahora, que quería ser liberal, se dio cuenta que tenía al lado, frente a sí, un hombre con cero tacto, un patán de libro, pensaba en la razón que tenía Planeta Sur, en ese "Te lo dije".
Aún desnudo le dijo:
- CATA, YO NECESITO A MI LADO A UNA MUJER COMO TÚ, PERO SIN SEXO ¿ME ENTIENDES? ERES UNA MUJER EXCEPCIONAL, PERO NO SINTONIZAMOS EN EL TEMA SEXUAL
Ella quería sexo sin compromisos, no una relación, quería un maestro en la cama, no un idiota que le dijera "no sintonizamos", qué estúpida había sido.
- CATA MÍRAME, ME DA MIEDO MORIRME
- ¿Cómo morirte? ¿Qué tienes?
Pálida lo observaba esperando que continuara con el discurso, con esa perorata que derrochaba infamia por los cuatro costados.
- TENGO MIEDO DE MORIR DE LEUCEMIA IGUAL QUE MI PAPÁ
Catalina lo veía como un ser patético, pero no podía evitar sentir lástima por él
- No Daniel, es poco probable que tu desarrolles células cancerígenas, quédate tranquilo, mientras le tomaba la mano suavemente, se atrevió a lanzar una pregunta:
- ¿Entonces qué somos después de esto?
- DAME TIEMPO, NADIE PUEDE ENTERARSE... MEJOR VÁMONOS QUE LLEVAMOS TODO EL DIA FUERA Y ESTAMOS SIN DORMIR
Lentamente tomó sus cosas, se vistió, se sentía peor que cualquiera, la habían hecho sentirse que no valía en una materia que pensaba dominaba, su ex, sería lo que fuera, pero tenían química sexual, no había sido eso lo que provocó la ruptura.
Catalina aprendía duramente una nueva lección en su vida.

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