viernes, 17 de junio de 2016

No sos vos, soy yo - 12 de noviembre

Daniel le acababa de recomendar una película argentina, llamada "No sos vos, soy yo"... "prométeme que la verás antes que salgamos de rumba el sábado", Catalina obviamente picada por la curiosidad averiguó en la cartelera local y una tarde de esa semana, se fue al cine.
Adoraba esa sensación recobrada, como antaño, ir al cine con su sola compañía, se concentraba en la historia, la vivía sin ruidos ni molestas chucherías, sin escuchar los sorbos de un refresco infame, sin los comentarios absurdos del compañero de turno.
Llegó a tiempo para la última función de la tarde, se sentó en la tercera fila a la derecha y allí dedicó todos sus sentidos a la historia de dos, predecible, sencilla, sin muchos aspavientos, pero perfecta para ese momento, para lo que vivía.
¿Quién dijo que los hombres eran los únicos que abandonaban? En ese caso, un matrimonio reciente, un viaje, la distancia, una ruptura abrupta.
El protagonista tocó fondo, total y absoluto, rayaba en lo molesto; para distraerse compró un perro y se hizo amigo de la veterinaria.
Catalina lo asimilaba todo como la historia de Daniel, había terminado mal con su ex, había tocado fondo, se identificó con esa amiga, quien sin pedir nada a cambio, iba colándose despacio en su vida.
Salió feliz empapándose por una lluvia nocturna, pero con una sonrisa en su boca, si había entendido bien el mensaje, el protagonista no se quedaba con su ex, tampoco con la amiga, digamos que había un final relativamente abierto.
Estaba decidida a dar un paso adelante, tenía entre sus planes independizarse y por qué no, ofrecerle compañía a alguien tan solo como ella.
Esa noche, por chat le dió las gracias a Daniel por la recomendación, a la par hablaba con Planeta Sur, le comentaba que acababa de ir al cine; sin entender, la trataba con cierta distancia, le dijo que esa mañana había salido con su primo.
Lo que Catalina no sabía es que si, esa mañana habían salido y discutido por ella.
Planeta Sur le advertía a Daniel que no se metiera con ella, que realmente no era tan liberal y con ganas de vivir sin pensar como aparentaba, estaba atravesando por los restos de una ruptura de una relación larga.
Obviamente Daniel le respondió que no le importaba, que era una mujer adulta, no una niña y que si estaba interesada en él, pues que no se interpusiera.
"No vayas a hacer nada de lo que después te vayas a arrepentir" Planeta Sur insistió, pero Catalina obstinada que la trataran como una mocosa, cerró el chat y se acostó a dormir pensando que ese sábado sería diferente.


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