martes, 14 de junio de 2016

Preludio de Halloween - 29 de octubre

Viernes preludio de Halloween ese año.
Catalina había ido a comer un helado cerca de su oficina en Las Mercedes con su actual amigo y ex novio de la universidad, como trabajaban a una cuadra de distancia, se encontraban a menudo.
Habían aclarado ciertos puntos, tras las insinuaciones realizadas a través del chat en horas de la mañana.
Esa tarde, llegaba a su casa y buscando entre un baúl olvidado, consiguió lo que sería el atuendo perfecto para unas fotos únicas.
Tomó el traje de novia de su tía, ajado por los años, hizo unas flores de papel negras y se maquilló de blanco, con ojeras y labial corriendo por sus comisuras.
Sí, se disfrazaba de novia muerta, la que meses antes cancelaba planes reales de boda, culminaba octubre llevando la metáfora al sentido literal.
Después de pasearse en semejantes fachas por toda la casa, tomarse fotografías y hasta asomarse al balcón, decidió volver a la realidad y explayar en su espacio lo que había sentido ese día con Luis.

Todo comenzó cuando estaba en segundo año de carrera, donde era novedoso para Catalina estudiar con tanto hombre junto y tras bajar un poco sus notas, pues nada, había tenido un año tranquilo. 
El más inteligente de la clase, inteligente pero no de los nerd, sino de los locos, que le refutaba a gritos a los profesores cuando cometían un error, el chamo que se rapaba el cabello cuando venían los exámenes, ese chico con lentes, quien unos años después se cambiaba de ropa dentro del vagón de metro, sin importar la mirada de la gente, el mismo que usaba dos relojes, no pregunten por qué. 
Un día casi terminando segundo se le acercó y le dijo, ¿Qué dibujas? y como a ella le encantaba dibujar le mostró sus sueños de diseñadora plasmados en el papel y se le quedó mirando. 
Ni prestó atención al comentario y comenzó el tercer año. Todo su grupo y el de Cata quedaron en el mismo sitio, ella sinceramente no le prestaba atención, le parecía una mente brillante, pero hasta allí, cada uno por su lado... en diciembre le regaló unos dulces, ella los aceptó pero se preguntaba  a cuenta de qué, y empezó a mandarle unos números y unas rayas con puntos (Clave Morse), no tenía ni idea quien podía hacer algo tan loco, y sí, veía que Luis se le quedaba viendo pero mas allá de eso nada.
El 7 de enero, recordaba claramente, llega y le dice, "tengo que hablar contigo", y le dio el último número de la cuenta regresiva, se puso más roja que un tomate, pues entendía de clave Morse y esos punticos y rayitas decían "te amo", su cara, porque no podía engañar con ella, fue un poema, pero de pavor, porque ni imaginarse que el más listo de la clase, le pidiera noviazgo... esa noche, obviamente le dijo que no, Luis le confesó que sabía quien era desde que habían entrado en la universidad, pues Cata había sacado una buena puntuación para entrar a estudiar igual que él.
Salieron durante dos semanas y se hicieron novios, detalles como los de él, no los volvería a tener: le regaló unas cosas, que solo a una mente como la suya se le podían ocurrir, calculó la hora exacta para que el sol reflejara en una pared, donde había cerca una llave de agua, y como sabía que le gustaban los arco iris le proyectó uno de verdad.  
Le regaló origamis y dibujos extraños, le dibujó con tiza en el techo de uno de los salones... montones de canciones de Cristian Castro que aunque a ella le parecían demasiado cursis, pues se daba cuenta que se las estaba dedicando una persona que iba mas allá de la fama que tenía de dedicarse solo a los números.
Desgraciadamente, Catalina no le correspondía, besarlo, era no sentir nada, absolutamente nada, y la verdad, estaba enamorada de otro. 
Luis se desvivía por ella, mientras Cata no dejaba de pensar en el ajedrecista, pero ¿Quién dijo que en el amor se manda? y antes de continuar con la farsa, pues cortó la relación, ese día fue uno de los peores, Luis mostró una parte de su personalidad que desconocía, le habló de torturas y muertes cosa que ella sintió como amenazantes, pero las amenazas en eso quedaron porque jamás volvió a buscarla en la universidad y aunque coincidieron a final de carrera en una firma de auditores no volvieron a tocar el tema de esos tres meses fallidos.

Con el paso de los años terminaron siendo amigos, ella le tenía un cariño especial por el amor sincero que le demostró como nadie, en marzo Luis se casaba con una antigua amiga del bachillerato, una chica dulce y tierna. Catalina se alegró por los dos, asistió a la boda con su ex y solo en su mente, quedó una interrogante porque la primera canción que sonó en la fiesta de novios fue "Si tu me amaras" del mismísimo Cristian Castro, la misma que le había dedicado en la universidad.

Catalina recordaba ese noviazgo fallido, se preguntaba qué habría sido de su vida si la relación con Luis continuara, aún estaba perturbada por el juego tonto de esa mañana y decidió escribir:

"Llevo dos semanas en medio de Paranoia Informática, quizás por los foros donde he expresado mis ideas, quizás porque se lo que es la auditoria informática y se hasta donde se puede llegar cuando alguien por broma o en serio, desea conocer la información de los demás... pues bien, dado que gente conocida sabe como hacer para entrar en correos ajenos, pues me dije, nada Cata, algún pana jodedor, se metió en tu correo y clonó los correos de tus mejores amigos, léase Heinrich, el ruso, pana de la universidad desde hace como seis años y el de Luis, ¿Por qué pensaba eso? porque estaban utilizando versiones de msn antiguas, por las horas de conexión, por la atención prestada hacia mi, y definitivamente porque han cambiado; los años cambian a las personas, total que yo jurando que le escribía a algún jodedor que sin daño ninguno buscaba conocerme, y quienes lean esto y me conozcan saben que les he preguntado como se hace eso de hackeo de cuentas y todo eso de captura de claves.
Yo supuestamente siguiéndole la corriente a ese que denominé "Quien quiera que seas", siendo que eran mis amigos, cosa que me di cuenta hoy...

La primera conclusión que saco, es que tanto foro me tiene la cabeza medio friky, y de que existe la paranoia informática, pues existe, la padecí durante dos semanas.

La segunda conclusión es que... le comenté unas cosas a Luis que creo que jamás le hubiera comentado, sino hubiera creído que le hablaba a un tercero, pero, como me prometiste leer esto, pues, nada, lo comentado, comentado está, por cierto jugamos un ajedrez como nunca nadie lo había jugado y si, me diste Jaque Mate, porque aunque lo que deseo ahora es tener un amigo con derecho  que de vez en cuando me escuche, comparta mis ideas, me mime y me de unas que otras buenas sensaciones, pues no busco una relación de estas tradicionales, y a pesar que tengo mente abierta, respeto a los hombres casados y no te acepto esa propuesta del Tiburón (por favor, esta leoncita es de sitios un poco más finos) a las dos de la tarde... porque yo le seguía el jueguito a ese virtual, pero ¿Y tú? hay que estar pendientes con las proposiciones que uno hace, porque, ¿Qué harías si hubiera aceptado?, experimentar lo que nunca experimentamos en el pasado, te quiero y somos y espero seamos amigos, pero sin derecho, que te quiero mucho como para cagarla involucrando sensaciones que tu se supone no debes sentir por mi, dado que estás feliz con tu esposa y además yo a ella la respeto; eso si, genial la idea de poner un tema, y dando dimes y diretes, hasta ver quien gana la partida, eliminando piezas, según los argumentos, hasta ver quien remata el Jaque Mate. 
Gracias por el consejo de que para conquistar, me lo tengo que creer primero yo, eso que llaman actitud de logro desde el inicio, también gracias por esa canción de Ana Gabriel, aunque ahora no estoy deprimida. Menos mal que la escuché hoy y no hace unos días, porque sino, de una me bajaba del carro, no mentira, pero si, te hubiera dicho que quitaras eso de "amigos simplemente amigos, y nada más"

La tercera, Heinrich, dado que por ver a Luis hoy y corroborar que era con él con quien escribía, pues oye, pensé que tu tampoco eras, es que has cambiado mucho desde que estábamos en la universidad, y eso de bailar, pues no te lo conocía mucho, pero, gracias también por los consejos y por decirme lo que piensa un hombre o lo que intenta insinuar cuando dice o escribe, esto y aquéllo.

En fin, se acabó la Paranoia, eso me manda por haber sido auditora y tan, tan, tan desconfiada...

Y vaya locuras que uno oye, lee, y ve.


Ya es sábado, feliz madrugada a ver que me depara esta noche..."

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