domingo, 19 de junio de 2016

Sin sentido - 17 de noviembre

Un par de días después y Catalina con ese sinsabor en el cuerpo, esas ganas de volatilizarse, cuando pensaba que había tocado fondo, se tropezaba y caía aún mas duro.
Se había visto con Daniel al día siguiente, una parte de sí le propinaría con gusto un cachetón o le gritaría que era un patán a los cuatro vientos. El lado sensato le susurraba roncamente que ella había querido, lo había buscado, le había dicho una y otra vez que no quería una relación seria, entonces ¿Qué esperaba? hacerse la víctima no funcionaba, simplemente se sentía mal por no haber estado a la altura de la situación.
Quedaron como amigos, sin derechos.
Llevaba dos días que llegaba a la oficina y frente al monitor se quedaba en blanco, lloraba por sus relaciones perdidas, porque se sentía estúpida, mas vacía que nunca, pensaba que conocía al género masculino y no, evidentemente no, aún  le quedaba mucho que aprender.
Fran (Planeta Sur) le preguntó al día siguiente que dónde se había metido el domingo, era incapaz de contarle nada, no quería que se riera en su cara, mucho menos darle la razón.
No quería comer, se atiborraba de café y lo único que quería era trabajar  hasta el cansancio para no pensar, como había sido siempre.
En su mente había una maraña de sentimientos, daría lo que fuera por quedar amnésica perdida. No tenía tal suerte.
Dejó de escribir temporalmente en su espacio.
Finalmente , el jueves se conectó a eso de las diez de la noche y Planeta Sur tras tanto insistir, obtuvo a través de la pantalla la respuesta a sus silencios, a sus miradas esquivas, a su medio sonreír.
Le confesó lo que había pasado con Daniel ese domingo.
Lejos de regañarla o hacerla sentir mal, le dijo que había gente que la quería de verdad, que la vida valía la pena, con sus altos y bajos.
El que de adolescentes, le ponía la zancadilla mientras patinaban en la plaza, en ese momento le tendía la mano, le daba una especie de palmada haciéndola sentir si no mejor, al menos acompañada.
Fue una noche que inició con llanto y terminó con una partida de ajedrez donde como siempre ocurría con Planeta Sur perdía.
Le daba igual, al menos ya no le dolía tanto, se fue a dormir con una duda que le atravesaba, le impedía respirar tranquilamente ¿Se había enamorado de Daniel?
¿Había sido una ilusión vana?
¿Valía la pena cualquier sentimiento positivo hacia una persona que bajo ciertas perspectivas la utilizaba?
Esa noche no tenía respuestas

No hay comentarios:

Publicar un comentario