miércoles, 27 de julio de 2016

En la misma sintonía - 18 de diciembre

Un mensaje en su espacio, un comentario de alguien llamado Avix donde le preguntaba por qué la profundidad de su poesía y la banalidad de sus salidas nocturnas ¿Se ha recuperado tu corazón después de tanto altibajo?
Esa pregunta la tenía pensativa, por un instante pensó que se trataba de una broma de algún amigo, pero al hacer click en su perfil resulta que el hombre en cuestión tenía un espacio con escritos profundos, análisis y reseñas de películas; obviamente quedó atrapada por un par de horas y lo leyó completo.
Vivía en la misma ciudad, caótica, acontecida, maravillosa e infernal, al igual que Wilmer, era ingeniero, pero industrial, aunque no concebía que alguien dedicado a la ingeniería escribiera de forma tan amena pero a la vez tan intensa. ¿Será que las personas que se dedican a los números o a la ciencia tienen un paralelo perfecto con la expresión de sus sentimientos? Eso o no era ingeniero...
Le respondió que su corazón tambaleaba por momentos, pero que la vida ya le había planteado retos mas duros en otras oportunidades.
Fue instantáneo que tecleara la respuesta y surgiera la solicitud de amistad en su msn, Catalina aceptó ¿Qué podía perder? Si algo le estaba dejando esta aventura iniciada desde su ruptura en agosto de ese año es que estaba totalmente abierta a conocer, a sentir, a dejar de lado el miedo.
Ciertamente en algunos instantes el temor estaba tan lejos de sus sentidos que incluso se arriesgaba mas de la cuenta, pero, en este caso, aunque jamás conociera a semejante personaje, al menos tenía la seguridad que no perdería su tiempo.
Fue a la cocina, se preparó un café y ya la ventana de conversación estaba abierta:
- Tiene usted las piernas mas hermosas que he visto en mi vida.
Catalina hacía poco había subido unas fotos con toda su colección de zapatos, sin duda, en eso no escapaba de ser la típica mujer, un día de ocio, decidió retratar sus piernas con cuanto zapato tenía, la fotografía que mas le gustó fue una con sandalias negras, la colocó en blanco y negro y la utilizó en ese entonces como foto de perfil.
- Gracias Avix ¿Es tu nombre?, particular sin duda
- Si, mi padre es árabe, de hecho origina del hebreo, es un nombre poco común.
- Como tus escritos
- Honor que me haces, soy muy observador, por ello me gusta retratar con palabras lo que mis sentidos perciben
- Bueno yo como en mi vida soy tan racional, al menos laboralmente hablando, en mi espacio, desparramo mis emociones, como especie de terapia
- Vamos que nos utilizas a nosotros tus lectores como especie de psicólogos
- Si supieras que con esta aventura he aprendido del pensamiento masculino mas de lo que habría imaginado, incluso me he aventurado y he sentido cosas buenas y no tan buenas, eso ya lo sabrás si me has leído
- Si, eres intensa
- Si Avix es lo que concluyen todos
- Y tu ¿Qué concluyes? ¿Continua tu fe hacia los hombres o desistes del intento?
- Continua, no pierdo la esperanza de encontrar lo que busco
- ¿Qué buscas?
- Equilibrio, querer y que me quieran en la misma sintonía, es lo mas difícil, amar implica riesgo, aceptación
- ¿Vives para amar, o amas para vivir?
- No a ver, ninguna de las dos, vivo, me amo, si consigo con quien compartir, bien, sino pues aprendo en el intento, un amigo me dijo que la vida es ensayo y error, y mira, no le quito razón
- Bueno, otros filósofos de la vida afirman como máxima eso de Carpe Diem
- Si, algo de eso hay, después de tener muchos planes a futuro que se me fueron al traste, así ando Carpe Diem
- Bueno señorita, culminó su sesión por hoy
- Como, no eras ingeniero ¿Eres psicólogo?
- Para responderle a eso, necesitaríamos tomarnos un café, ahora debo marcharme, pero créeme esperaré que mas pronto que tarde aceptes mi invitación

Y así sin mas, se desconectó.
Enigmático, sin duda.


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