martes, 5 de julio de 2016

Un helado y una sonrisa - 6 de diciembre

Catalina y "El músico" quedaron de verse el martes de esa semana.
La esperaba afuera de Auyama`s Café, lugar donde se conocieron y allí de pie, Cata corroboraba lo alto que era y lo frágil que se sentía a su lado.
- PARECES UNA MUÑEQUITA
- Jajaja pensaba algo parecido, o yo soy muy bajita o tu muy alto, o ambas cosas
- ERES UNA MUÑEQUITA DE OJOS MARRONES, QUE VA, CATA, LAS DOS COSAS, PERO ¿QUÉ IMPORTA CUÁNTO MIDAMOS?
Luis era de caminar pausado y a Catalina le faltaba poco para correr, así que atenuar el paso le vino bien para fijarse en muchos locales y cafés que quedaban de camino al CCCT, es increíble lo que su espacio visual se perdía a veces por andar siempre a paso apurado.
Al llegar, Catalina le dijo que bajaran para un mini tienda que vendía muñequitos japoneses
- MUCHACHA, ¿PERO A CUÁNTOS NIÑOS VAS A REGALAR ESTA NAVIDAD?
- No, Luis, estas miniaturas son para mis panas, con los que salgo los fines de semana.
- ES EN BROMA...
- No que va, quiero que cada uno tenga un detallito mío
- SIN DUDA, ERES UNA MUJER... DIFERENTE. Luis la miraba con cara alucinada, nunca había conocido una mujer que regalara miniaturas japonesas a sus amigos de parranda, pero bueno, cada quien invertía su dinero en lo que mejor le parecía, detallista y minuciosa eso sí, como ninguna.
- PERO MIRA CATA, NO PREPARARÁS VUDÚ CON LOS MUÑEQUITOS
- Jajaja, me haces reír vale, que va, como te digo, ellos han sido mis compañeros de batalla, con sus cosas buenas y malas y quiero darles algo en agradecimiento, regalarles chocolates, una peli, no sé, prefiero darles un muñeco que se les parezca.
- QUIERO MAS AMIGAS COMO TÚ, MIRA ¿Y A MI QUE ME VAS A REGALAR? CON UN BESO ME CONFORMO...
Catalina ya tenía sus cachetes en nivel Heidi de lo colorados que estaban, a veces era sencillo hacerla sonrojar.
Luis la tomó de la mano.
- SOLO DAME TU MANO, SENTIR LA TIBIEZA DE TU PIEL, ME ES SUFICIENTE.
TIENES UNAS MANOS TAN DELICADAS Y SUAVES, PODRÍA HACER MÚSICA CON TU CUERPO.
Catalina lo miró intensamente, y con delicadeza separó su mano.
- LO SÉ, NO QUIERES CONTACTO FÍSICO
- No Luis, es un derroche de sentimientos que no me puedo ni quiero permitir en este momento, transmites mucho solo con tocar mi mano, pero ya bastante complicación tengo en mi cabeza como para convertir en un error lo que podría ser sublime.
- NO HABLES ASÍ, QUE ME VOY A ENAMORAR Y TE LO DIGO EN SERIO, NUNCA ME HABÍAN DICHO NO DE UNA MANERA TAN ELEGANTE Y SUAVE. SE QUE NO TE GUSTA QUE ME REPITA, PERO CONCLUYO QUE ERES EXCELENTE AMANTE SIN DARTE UN BESO SIQUIERA.
- No sabes como te agradezco tus palabras.
Sin mas Catalina lo abrazó, como una niña que impulsivamente abraza a un compañerito de colegio, estaba tan necesitada de un abrazo de amigo, del contacto físico sin necesidad de llegar al sexo.
- Luis mereces la mejor de las suertes
- BUENO, INICIALMENTE CON TENER ALGO DE EXITO CON LA MÚSICA QUE PRODUZCO Y UNA MUJER COMO TU A MI LADO, ME ES SUFICIENTE.
- Lo primero estoy segura, lo segundo también, pero no seré yo. Para lo próxima vida.
Ni ella misma entendía por qué rechazaba a un hombre tan cálido, sería perfecto para curarle las heridas recién causadas en su autoestima, pero no quería equivocarse.
- ERES COMO UNA NIÑA PEQUEÑA, ¿QUIERES UN HELADO?
Afirmaba emocionada, en efecto, con él se sentía así.
Subieron a la feria y se comieron un helado en Arturo`s.
Fue el mejor Sundae de Banana Chips con sirope de chocolate que se había comido en mucho tiempo.
- BUENO PEQUEÑA, ME MARCHO UN PAR DE MESES, PERO CUANDO REGRESE, ESPERO VOLVER A VERTE, POR ALGO NOS CONOCIMOS, ESPERO QUE DE AQUÍ AL AÑO ENTRANTE, NO TE VEA COMPROMETIDA CON OTRO.
- No, no creo, puedes estar tranquilo.
- CONFIARÉ EN TI.
Se acercó a su oído: Te regalo una tonada, por favor búscala, se llama "Tristeza, separación" de Piazzolla.
Catalina buscó una agenda en su cartera, le pasó un bolígrafo:
- Anótame el nombre y el autor sino se me olvidará.
- SI SOLO UNO DE TUS VELLOS SE ERIZAN ESCUCHÁNDOLA, ES QUE TU Y YO NOS CRUZAREMOS EN ALGÚN MOMENTO, NO SE SI DENTRO DE UN PAR DE MESES, AÑOS, VIDAS, PERO ASÍ SERÁ.
Era un tango. Catalina solo había escuchado un par de tonadas de Gardel.
Su piel fue un intenso escalofrío esa noche
Sus ojos fueron lágrimas
Su corazón palpitante
Esa noche, fue intensidad
Bebió cada compás
Por las promesas al aire
Por su libertad
¿Regresaría el amor?


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