jueves, 7 de julio de 2016

Un mercado persa dentro de la discoteca - 8 de diciembre

Ese jueves Catalina tenía un compromiso nocturno, saldría con Wilmer el ingeniero. Pasó a tomarse un café en el lugar de siempre, se consiguió con Daniel quien, con su drama existencial y cara de pocos amigos, le preguntó el por qué de sus prisas, le explicó que esa noche saldría.
"¿Con quién?" pensó el por qué o a cuenta de qué tenía que explicarle, para no complicar el panorama, le dijo que era alguien que estaba trabajando con su jefe, un ingeniero vamos. "Apuntando alto tras salir con pobretones como nosotros, haces bien vale, aunque si no te resulta, estoy libre después del 24, recuérdalo". Siguió hablándole sobre su celular dañado, sobre sus problemas, en fin, lo de siempre.
Una mirada de reojo, dos sorbos de café y una despedida rápida, llegó a su casa, se bañó, vistió, maquilló y perfumó en media hora, cuando quería ser rápida lo era y si había algo que odiaba, era llegar tarde.
Como iba a bailar, se puso unas sandalias no muy altas, pantalones ajustados y una camisa con algunas transparencias.
Sí, se veía decente o al menos los silbidos propinados tras su andar agitado así se lo hicieron saber.
Tomó un taxi, llegó al San Ignacio, divisó a Wilmer en la entrada de Sei Bar, mirando a todas las mujeres que entraban en minifalda, era jueves de Ladies Night.
Mala señal, si había algo que Catalina no soportaba eran los hombres ventilador, esos que si pudieran girarían sus cabezas en cualquier ángulo posible e inimaginado.
- LLEGAS PUNTUAL NENA, ME ENCANTAS
Su perfume era intenso, gomina en el cabello, zapatos muy pulidos, camisa abierta, mostrando ligeramente sus pectorales, pantalones que se ceñían a sus torneados muslos, en efecto, físicamente estaba muy bien, lo que no le encajaba era su personalidad.
Un beso en la mejilla, la tomó de la mano y entraron, sonaba reguetón ¿Qué mas se podía pedir a un Ladies Night? Por supuesto las bebidas aguadas y con ron barato.
Como estaba sola, Catalina bebía con mucha cautela, lo cierto es que bailó hasta el cansancio, el sudor le recorría sensualmente la espalda, cosa que Wilmer aprovechó para acariciarla.
Se distanció y ante la cara de sorpresa, se excusó con una ida al baño.
En el baño había por lo menos quince chicas haciendo cola esperando para drenar tanto líquido ingerido, otras retocándose el maquillaje, muchas hablando de la reciente conquista y por lo menos la mitad, intercambiándose condones de distintos colores. Ojiplática ante el mercado persa que había montado en menos de dos metros cuadrados, con el olor rancio de la orina alcoholizada, salió aturdida lo mas pronto que pudo.
No se sorprendió al ver a Wilmer bailando con otra, mas bien se divertía verle la cara de sobrado al ritmo de "perrea, papi, perrea".
Con una gran sonrisa, llegó a su lado y bailando sola, esperó a que terminara la canción
- NENA, TARDABAS DEMASIADO Y AQUÍ HAY ESCASEZ DE HOMBRES, LO SABES
- Tranquilo hombre, no pasa nada, lo que si, es que ya me quiero marchar, mañana debo madrugar.
- PERO SI APENAS ES LA UNA
- Tranquilo, si quieres quédate, de verdad, no hay problema
- NO NO, POR FAVOR, SOY UN CABALLERO
- En fin, entonces ¿Nos vamos?
- NENA ¿TE MOLESTASTE? NO ME DIGAS QUE ERES CUAIMA
- Que va, como te digo, no eres tú, es que tengo que madrugar, si quieres no se, salimos otro día
- ¿QUIERES IR CONMIGO AL CINE EL MARTES QUE VIENE? SOY CINÉFILO

Catalina no hallaba como sacarse de encima a Wilmer, pero le entretenía ver qué película elegiría.
- Está bien Wilmer, vamos al cine
- Y LUEGO A CENAR, TENGO QUE COMPENSARTE
- Vale, pero no cenaré ensalada, aviso
- BUENO POR TI, HARÉ LA EXCEPCIÓN Y CENARÉ CARBOHIDRATOS, PARA QUE NO DIGAS QUE NO ERES IMPORTANTE
- Que honor!!!Ok, pizza, ¿Te parece?
Por lo que tardó en responder, debía estar calculando el tiempo que necesitaría en el gimnasio para desechar las calorías que ingeriría.
- ESTÁ BIEN NENA, PARA QUE NO DIGAS QUE NO TE COMPLAZCO
Lo peor, al salir del antro, un par de amigos de Wilmer, ya entonados, se cruzaron con ellos dos. "Es tu novia?" a lo que Wilmer respondió tomando la mano de Catalina "Falta una cena para eso" y le guiñó el ojo.
Catalina ciertamente, se divertía con la situación. Para bien o para mal se daba cuenta que sería imposible tener una relación duradera con cualquier hombre así.
Se despidieron brevemente, ansiosa por llegar a su casa, lo primero que hizo al llegar fue darse cuenta que Fran estaba conectado en el chat; como ella estaba en modo "No Conectado", no se dio cuenta. Primera vez que lo veía tan tarde conectado, pero ya había tenido bastante por esa noche para enfrascarse en una conversación somnolienta con él.

3 comentarios:

  1. Catalina es inteligente y eligirá a la persona adecuada...
    Interesante

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  2. Eso esperamos todo en aquélla época, hasta quien narra la historia ;)

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