martes, 25 de noviembre de 2014

Como ráfaga de viento

Invisible pero fuerte, con rabia y pasión, empujas a mansalva
dedos fríos, sonrisa hueca, caminar de hierro
las hojas del otoño caían en centrífuga y giraban a tu alrededor
Me miraste con ojos invisibles a través de tu portal
en ese momento quise transportarme a tu velocidad
para que me envolvieras en giros levitables
inventando una nueva fórmula mas allá de la distancia entre el tiempo
Tómame, llévame contigo, susúrrame a mordiscos que soy para ti
y luego, como no
devuélveme puntual a la hora convenida
que he quedado con unos amigos y mis bragas deben estar en su lugar


viernes, 14 de noviembre de 2014

Humedad

Me cala hasta los huesos,
lo que siente mi boca al pensarte,
al evocarte y saber que actualmente estás tan lejos de mi tibieza.
Humedad de esta ciudad que me carcome
frialdad de la almohada que sabe, intuye, reconoce
que no estás
Te dejé a mas de diez mil kilómetros de distancia
y lo peor es que no te enteraste que me fui
Extraño tu mirada distante de profundidad oceánica
tus manos largas, tu cabello desordenado
tu sonrisa pícara, el tono de voz que se elevaba al verme pasar
al sentir mi presencia, aunque rehuyera tu mirada
finalmente tus ojos y los míos hacían grado cero equidistante

Ahora estoy en otro continente, bajo el pseudónimo de emigrante retornada, pues por causas ajenas a mi voluntad, tuve que volver a la tierra que me vio nacer.
El cambio es abrumador, quizás por eso estas líneas distantes.
Un abrazo y gracias a los que siguen leyendo